domingo, 10 de noviembre de 2013

El GTA Spano

Con 925 caballos y más de 350 km/h de velocidad punta este coche aúna lo mejor de la tecnología del motor con el diseño más innovador y exclusivo



Español, biplaza, motor de diez cilindros en V que rinde 925 caballos, así es el GTA Spano, un superdeportivo que esta semana triunfó en su estreno en el Dubai Internacional Motor Show. El Spano nace como el automóvil más potente y rápido construido hasta la fecha en España con fines comerciales.









Después más de 20 años en la competición, Spania GTA decidió dar hacer realidad el sueño de su director, Domingo Ochoa: fabricar un superdeportivo que aunara toda la tecnología aplicada al mundo del automóvil, combinando la deportividad, la elegancia y la exclusividad. Diseñado por el director de ingeniería de GTA Motor, el valenciano Sento Pallardó, el GTA Spano está dotado con la tecnología más avanzada, una estética innovadora y una increíble aerodinámica.




GTA ha desarrollado un motor especial para este vehículo, un V10 Twin Turbo Intercooler de 7,9 litros montado en posición trasera longitudinal, que le otorga una potencia de 925 CV y un par motor de 1220 Nm. Los técnicos de GTA han trabajado para potenciar el compresor, de forma que el GTA Spano supera los 350Km/h de velocidad punta y tiene una aceleración de 0 a 100 Km/h en menos de tres segundos. Estas cifras que le sitúan directamente entre los cinco coches más rápidos comercializados en todo el mundo, junto al mítico Bugatti Vieron, de 1.001 CV, y los Koenigsegg, de 1.018 CV.
Cuenta con una unidad de control de motor que ayuda a que el empuje de la potencia sea progresivo en cualquier situación. El Spano dispone también de un sistema de control electrónico de la potencia suministrada a voluntad del cliente, de forma que se pueda regular la potencia entregada desde un mínimo de 450 CV hasta la potencia máxima. La caja de cambios está disponible con dos opciones, ambas con siete velocidades: automática secuencial con levas en el volante o secuencial manual.
Para pararlo, el coche dispone de un equipo de frenos carbono-cerámico, de 380 milímetros de diámetro con pinzas específicas de seis pistones suministrado por AP Racing, con asistencia neumática y ABS. También cuenta con sistema de control de tracción.
El chasis ha sido construido completamente en fibra de carbono, titanio y Klevar, con el que se obtiene una rigidez cuatro veces superior a muchos de los actuales superdeportivos del mercado. De esta manera, su estructura monocasco pesa menos de 80 kilos, mientras que el peso en conjunto se sitúa en 1350 kilos en orden de marcha.
Interior personalizable
El cuadro de instrumentos cuenta con una pantalla LCD, que puede ser personalizada a voluntad del cliente. En el mismo quedan integrados los botones necesarios para regular la altura del frontal de la carrocería, la regulación del ala trasera, así como el sistema de opacidad del techo. Y es que es deportivo netamente español cuenta con un sistema patentado de opacidad e iluminación, de forma que se puede regular el grado de luz que se quiere disponer en el interior. Los parasoles, que como gran novedad quedan integrados en el cristal, también disponen de esta tecnología.
El coche no tiene de retrovisor central, sino que en su lugar se ha optado por una cámara trasera que se proyecta en una pantalla LCD. Para facilitar las maniobras de aparcamiento posee una cámara gran angular que se conecta automáticamente al engranar la marcha atrás. Pese a ser un superdeportivo, el GTA cuenta con dos maleteros, con una capacidad de 100 litros delante y de 130 litros para el trasero.
La casa Spania tiene previsto hacer una versión Spano R, que tendrá 1.200 CV y que no será matriculable, y otra versión descapotable.
Toda esta tecnología y exclusividad tiene un precio, algo que no es nada barato, pero es lo que vale lo mejor de lo mejor. Así, por el GTA Spano tiene un precio de poco más de 700.000 euros. Esto incluye la asistencia técnica allá donde esté el coche, incluidas las piezas, aunque no sea uno de los países en los que se comercializa.